RESACA DE UN PRIMER PARTIDO

Como un despertar de resaca tras una intensa noche despiertas el día después de un primer partido de las Finales de la NBA. Como si la lluvia de canastas te hubiese producido un estado de embriaguez y a tu mente viniesen imágenes a fogonazos de la noche anterior: LeBron imparable y anotando sin parar, Curry haciendo magia con el balón, Tristan Thompson cogiendo todos los rebotes, Iguodala corriendo e Irving en el suelo. La mala noticia del tremendo partido de anoche fue la lesión de Kyrie Irving, pero antes de llegar ahí repasemos todo el partido.

El primer cuarto fue claramente para los Cavs, dominaron con un imperial LeBron y los rebotes de Thompson, mientras que los Warriors jugaban descolocados, fuera de su ritmo y sin compartir el balón como suelen hacerlo. En el segundo cuarto el equipo de la Bahía dio la vuelta a la situación y todo empezó por un control del rebote en su aro y un infalible Stephen Curry. Fueron muy importantes también los buenos minutos de Green, Iguodala y Speights y el partido se fue al descanso con 3 puntos de ventaja tras un triple sobre la bocina de J.R. Smith. Irving lesionado

Después del parón, el partido siguió con un LeBron dominante e imparable que acabó el tercer cuarto con 31 puntos, mientras que por los Warriors apareció Klay Thompson. El tercer cuarto acabó con empate en el marcador y se preveía un final espectacular. El partido estaba siendo increíble, un intercambio de canastas entre LeBron y los Warriors. El Rey seguía siendo el acaparador de todo el juego de los de Ohio, estaba imparable cuando pisaba pintura pero los Warriors consiguieron aguantar las embestidas del alero con las canastas de Iguodala y Thompson. Así nos metimos en un final ajustado, no apto para cardíacos, empate a 96, y a falta de menos de un minuto Curry anotó una canasta que fue respondida con dos tiros libres de Mozgov para poner el empate. Tras esto, Curry tuvo una jugada en la que tenía una bandeja hecha pero apareció Kyrie Irving con un tapón increíble para dar a su equipo la última posesión. El tiro para ganar lo tuvo LeBron James que tras un tremendo partido falló el tiro decisivo y el partido se fue a la prórroga. En el tiempo extra el partido fue totalmente diferente, los Warriors implantaron su ritmo y mataron el partido con un parcial de 2-10 en la prórroga y un triple de Harrison Barnes que hizo bajar los brazos a los Cavs. Pero lo más negativo para la franquicia de Ohio no fue ese triple, sino algo que pasó justo también en ese momento. Fue ver a su base Kyrie Irving marcharse al vestuario cojeando notablemente de su rodilla izquierda.

El partido acabó con el 100-108 para los Warriors que pone el 1-0 en la serie, pero para los Cavs lo más importante de este partido es la lesión de Irving, que puede significar el adiós de su base All Star en estas Finales. Después de que se pasen los efectos de la “borrachera baloncestística” repasas las jugadas claves del partido, y te das cuentas de lo que pueden cambiar las cosas en un sólo tiro. Quizás si LeBron hubiese metido ese tiro sobre la bocina Irving no se habría lesionado en la prórroga, y los Cavaliers habrían puesto el 1-0 robando el factor cancha. El ganador del primer partido consigue el anillo en más del 70 % de las veces. Ese tiro podría haberlo cambiado todo, y puede que dentro de unas semanas marque la diferencia entre conseguir el anillo o no. Pero esa es la magia de este precioso deporte. Es la magia de que al final después de tantos tiros, sólo importa uno, sólo importa el último. Y esa magia del último tiro es lo que hizo a Jordan tan grande en aquel sexto partido de 1998, o aquel tiro de Ray Allen en 2013 que acabó dando el anillo a los Heat de LeBron. Pues puede que este último tiro haya provocado azarosamente que Irving acabe lesionado y que LeBron se quede sin anillo.

Tiro LeBron

Aunque también tenemos que hacer un ejercicio de atribuir méritos y rebajar el azar. LeBron James hizo un auténtico partidazo con 44 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias, pero ¿y si era este el plan de los Warriors? LeBron fue, aparte de Irving, la única baza de los Cavs en el partido, parecía que iba a ganar el partido él sólo pero puede que por su “soledad” lo perdiese. Los Warriors eligieron lo menos malo contra LeBron. Mejor que anote 40 puntos y juegue sólo a que meta 25 y reparta el juego entre sus compañeros. Puede que ese último tiro no se deba tanto a ese azar sino a la estrategia de los Warriors. LeBron jugó 46 minutos y tiró 38 tiros más 10 tiros desde la personal, esto supone un gran sacrificio físico que puede que pagase en ese último tiro y que en el tiempo extra se lo hizo pagar Kerr al jugar de manera brillante con los cinco pequeños haciendo sufrir físicamente a un rival mucho más cansado. Hay que destacar que los Warriors jugaron en equipo contra un LeBron que a nada estuvo de ganarles, pero los Cavs sólo anotaron 9 puntos desde el banquillo por 34 de los Warriors. Diez jugadores de los de California anotaron por sólo seis de los de Ohio, y es que ya se sabe que los jugadores ganan partidos pero los equipos ganan campeonatos.

Hemos disfrutado de un partido espectacular y aunque tiene muy mala pinta nos gustaría poder seguir viendo a Irving en la lucha por el anillo. Si no es así LeBron tendrá ante si una oportunidad de cerrar la boca a todos sus detractores. Se le ha criticado porque necesitó a Wade y a Bosh para ganar sus dos campeonatos y en los Cavs se fue con otras dos estrellas de la talla de Irving y Love, ambos lesionados ahora mismo. Puede ser que ahora le toque pelear por el anillo sin sus escuderos. Sería increíble para su legado conseguir este título, aún quedan más partidos, pero el primer asalto ha sido para Curry y sus Warriors. Veremos que nos deparan el resto de partidos. Todavía quedarán más últimos tiros pero si Irving no vuelve a jugar tiene pinta de que el título será para los Warriors.

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