Análisis de la Conferencia Oeste: ¿Cómo afrontan los equipos la segunda mitad de temporada?

Golden State Warriors: no sé si es apropiado definir a este equipo como “sobrados” pero la verdad es que los Warriors no han provocado ninguna duda en cuanto a la conexión entre sus cuatro estrellas. Es muy difícil seguirles el ritmo de anotación en un partido y ha habido ocasiones en las que han hecho un cuarto con un amplio margen y con eso les ha servido para ganar un partido. Este año no quieren pensar en los récords y están tratando de no forzar a sus jugadores, saben que la verdadera lucha empieza en abril. Javale Mcgee está realizando una temporada seria y se antoja como un valor fundamental para la zona de los Warriors en postemporada. Aunque lo más destacado para esta segunda mitad de temporada es ver cuándo vuelve Durant de su lesión de rodilla y en qué condiciones. El alero estaba firmando unos números de MVP y en una hipotética final contra Cavs sería vital contar con KD al 100%.

San Antonio Spurs: un año más veteranos y de nuevo siendo uno de los mejores equipos de la liga. Claro ejemplo del éxito en la gestión de una organización. Kawhi Leonard se codea ya con Durant y Lebron como el mejor alero de la liga, pese a que su creciente protagonismo ha disminuido la fluidez en la circulación de balón de los tejanos. Además Pau Gasol está de vuelta tras su lesión en la mano permitiéndole afrontar el sprint final sin ningún tipo de cansancio acumulado. También se antoja clave la aportación de Dewayne Dedmon como ancla defensiva que le permite a Popovich hacer una mayor rotación de sus hombres grandes. Aún así no parece que tengan lo suficiente para vencer a los Warriors en una hipotética Final de Conferencia.

Houston Rockets: para mí son sin duda una de las sorpresas de la temporada. No confiaba en Mike D’Antoni tras sus últimas experiencias en Knicks y Lakers, probablemente porque los equipos no encajaran con su filosofía de juego; sin embargo, ha convertido a los Rockets en aquellos Phoenix Suns que le hicieron entrenador del año en 2004/05 y no me extrañaría si este año repitiera galardón. El hueco que dejaba la salida de Dwight Howard ha sido perfectamente cubierto por Clint Capela quien rebotea, tapona y finaliza cerca del aro con solvencia. Aunque sin duda alguna, el éxito de este equipo reside en James Harden, la barba más famosa de la liga es el motor del equipo, generando juego ya sea a través de puntos o asistencias (contribuye al 50% o más de los puntos de su equipo) y está haciendo registros estadísticos históricos pidiendo a gritos un merecido MVP. La llegada de Lou Williams añade aún más dinamita a este equipo, todo con el objetivo de vencer a los Warriors a base de puntos.

Utah Jazz: poco a poco han ido construyendo un gran equipo a base de confiar en sus jugadores referentes (Hayward y Favors), dejar progresar a los jóvenes (Gobert y Hood) e ir añadiendo piezas sin necesidad de precipitarse en el mercado (George Hill). A base de paciencia y mucha defensa (tercer mejor rating defensivo) los Jazz se han convertido en uno de los gallos del oeste. Gran parte de su éxito reside también en su banquillo combinando la veteranía de jugadores como Boris Diaw y Joe Johnson y jóvenes con potencial entre los que se encuentran Dante Exum, Alec Burks y Trey Lyles. Destacar en su contra una cierta irregularidad alternando rachas de victorias y derrotas que les puede perjudicar en su carrera por mantener la cuarta posición frente a Clippers.

Los Angeles Clippers: de nuevo la mala suerte se ceba con esta franquicia. Cuentan con uno de los mejores bases y uno de los mejores ala-pivots de la liga; el problema es que apenas han podido coincidir juntos ya que cuando uno volvía de una lesión, el otro se lesionaba. Pero no todo son malas noticias, Chris Paul está de vuelta y desde hace ya unas cuantas semanas que Griffin hizo lo mismo. Al igual que en el caso de los Spurs, cuentan con la plantilla al completo justo para el momento más importante de la temporada y ya vimos de lo que fueron capaces al inicio de la presente campaña. A priori, tienen una plantilla más completa y con más experiencia que los Jazz para acabar siendo cuartos de la Conferencia Oeste. Lo ideal sería ser terceros porque si no ya sabemos en qué lado estarían del cuadro de ‘playoffs’… Se antoja fundamental el devenir de esta temporada para el desarrollo del mercado de verano; deben saber controlar la presión.

Memphis Grizzlies: otro de los equipos cuyo nivel y resultados me están sorprendiendo positivamente. Mantienen su columna vertebral, (Randolph-Allen-Conley-Gasol) con estos dos últimos jugando el mejor baloncesto de sus carreras y a ello le añaden jugadores con poco nombre en esta liga, pero que representan con orgullo el baloncesto de los Grizzlies a base de esfuerzo y de no perder la cara a ningún partido, sobre todo si en tus filas cuentas con veteranos de 40 años como Vince Carter que mantienen su ambición por jugar como cuando tenían 21. De esta manera se consigue dar ejemplo a los jóvenes. Se espera aún que Chandler Parsons justifique los 22 millones que cobra con algo más que sólo 6.4 puntos por partido. Que nadie dude del escollo que pueden resultar estos Grizzlies en postemporada.

Oklahoma City Thunder: el show de Russell Westbrook continúa dando que hablar noche tras noche. Su facilidad para hacer triples-dobles hace que a uno ya ni le resulte extraño ver en su hoja estadística 10 o más en tres categorías distintas. No obstante, más allá del base sólo se ven jugadores que le acompañan pero que por sí solos no les veo capaces de suplir a Westbrook en caso de que éste tenga un mal día. La llegada de Taj Gibson y Doug Mcdermott parecen beneficiosas para el equipo, todo para continuar construyendo alrededor del huracán Westbrook.

Denver Nuggets: bajo el foco los Nuggets se han conseguido colar en playoffs, aprovechando lo barato que está esta posición con respecto al resto de posiciones del Oeste y encima disponiendo de mimbres para continuar progresando en el futuro. Su elemento más valioso reside en un cuerpo de 2,11 metros y 22 años capaz de repartir el juego como un base. Nikola Jokic se ha ganado una consideración como uno de los mejores pivots del planeta tan solo en su segunda temporada en la NBA. Junto a él, otros jóvenes como Murray, Hernangómez y Harris hacen que los Nuggets presuman de tener uno de los mejores proyectos a medio-largo plazo. Por otro lado, jugadores como Gallinari, Wilson Chandler o Faried acabarán saliendo al final de la temporada con el fin de entregar los galones a las jóvenes promesas. No tienen ninguna presión ni se habían puesto ningún objetivo esta temporada, pero clasificarse a playoffs sería la mejor manera de que estos jóvenes crezcan y reconstruyan la franquicia de Colorado.

Portland Trail Blazers: con este equipo tengo la duda de si este año están decepcionando en cuanto a resultados o el año pasado rindieron tan por encima de sus posibilidades que como consecuencia pusimos sus expectativas muy altas. El gran problema reside en su defensa permitiendo una media de 109 puntos por noche, algo que la dupla Lillard-Mcollum no puede contrarrestar con su potencial ofensivo. Cabe añadir que los fichajes realizados en verano no han dado fruto: Festus Ezeli aún no ha conseguido debutar debido a su lesión de rodilla y Evan Turner no está quitando trabajo a Lillard y Mcollum a la hora de dirigir al equipo. Los playoffs siguen siendo una opción viable pese a que los Nuggets les empiezan a sacar cierta distancia; no obstante, el traspaso realizado, precisamente con Denver, en donde se hacen con Nurkic y una ronda de draft indica que la franquicia de Oregon tiene la mente puesta en el futuro.

Sacramento Kings: durante el último mes de competición los Sacramento Kings han pasado de ocupar la 8ª plaza de playoffs, a que sus esperanzas de volver a jugar la postemporada se vean disipadas tras la marcha de Demarcus Cousins. El pívot estaba haciendo unos números de escándalo con el fin de conseguir disputar la primera eliminatoria por el título de su carrera, a la cual su ex-equipo lleva faltando desde 2006. Además, lo obtenido a cambio de su jugador franquicia no invita a pensar en playoffs hasta dentro de unos cuantos años, a no ser que jóvenes como Buddy Hield y Cauley-Stein exploten y gestionen bien sus rondas de draft y el mercado del próximo verano.

New Orleans Pelicans: probablemente sea el gran triunfador del cierre de traspasos. Han conseguido hacerse con Demarcus Cousins, uno de los mejores pívots del planeta, quien tras varios años cargando a sus espaldas a la franquicia de los Kings, por fin consigue tener aspiraciones reales de poder disputar los primeros playoffs de su carrera y lo hará junto a Anthony Davis, cuya trayectoria es similar a la de Cousins; no obstante, no confío en que lo vayan a conseguir este año ya que deben reforzar su línea exterior con el objetivo de proporcionar espacios a sus dos hombres grandes. Los Pelicans deben ser pacientes durante esta segunda mitad, con el fin de que esta pareja consiga encontrar la manera de jugar juntos y una vez concluida la presente campaña, hacer los movimientos necesarios en verano para realizar el asalto al Oeste.

Dallas Mavericks: el inicio de campaña fue devastador para los tejanos: no contaban con la presencia de Nowitzki a causa de una lesión, Harrison Barnes aún se estaba adaptando a su nuevo rol de líder y Andrew Bogut decepcionaba en cuanto a su rendimiento. Una vez transcurridos los primeros meses de competición, los Mavs han conseguido ir revirtiendo la situación poco a poco y ahora cuentan con posibilidades reales de alcanzarlos. Una de las razones de su mejoría reside en la gran sorpresa de esta temporada: Yogi Ferrell, quien ya había debutado esta temporada con los Nets en un contrato no garantizado, se ha hecho con el puesto de base titular y es una de las principales razones del impulso que el equipo ha experimentado durante 2017. Además las buenas decisiones tomadas antes de la fecha límite de traspasos, en donde cortaron a Andrew Bogut y Deron Williams y llegó Nerlens Noel vía traspaso, ha permitido a los Mavs asegurar la continuidad del proyecto cuando el astro alemán se retire. Destacar un dato preocupante de Dallas: son el peor equipo en puntos anotados (97.7 puntos por partido). Atrás quedaron esos Mavericks de principios de siglo con exhibiciones ofensivas.

Minnesota Timberwolves: pese a la juventud de sus jugadores se esperaba más de este equipo, especialmente tras firmar en verano a Tom Thibodeau como entrenador. El equipo no cuenta con esa capacidad defensiva que ‘Thibs’ aplicó durante su época en Celtics y Bulls y en numerosos partidos la inexperiencia de sus estrellas les ha hecho perder partidos que tenían controlados. A pesar de ello, el regreso a postemporada tras 13 años es posible en Minneapolis y es la hora de que el talento a raudales que tiene el equipo, se traduzca en buenos resultados. La continuidad de Ricky Rubio parece asegurada tras no haber sido traspasado a los Knicks a cambio de Derrick Rose. Sin el de El Masnou, el ataque de Minnesota es totalmente anárquico y abocado al fracaso y en la directiva de los Wolves son conscientes de ello. Una vez que ha mejorado su tiro exterior, Andrew Wiggins debe trabajar otros aspectos de su juego con el fin de no estancarse como un simple anotador.

Phoenix Suns: más o menos se esperaba una temporada así por parte de los de Arizona, ya que su plantilla es aún poco profunda y tienen que tener paciencia para que sus jóvenes (Marquese Chriss, Dragan Bender, Tj Warren) consigan ir dando pasos hacia adelante. No consiguieron hacerse con Demarcus Cousins y tampoco han hecho nada con jugadores como Brandon Knight, Tyson Chandler o Jared Dudley de quienes habrían podido sacar rondas de draft para seguir reconstruyendo. Cuentan con uno de los escoltas más prometedores como es Devin Booker, quien demuestra tener una gran madurez para su edad y ha de ser la piedra angular sobre la que edificar este equipo. Eric Bledsoe me supone ciertas dudas como jugador franquicia que devuelva a los Suns a años exitosos.

Los Angeles Lakers: el inicio de temporada fue esperanzador para los angelinos, situados en puestos de playoffs y desplegando un buen nivel de juego bajo la dirección de Luke Walton. Por desgracia las lesiones y la inexperiencia esfumaron todo optimismo, sumiendo a los Lakers en el pozo. Se ha puesto fin a la labor de Mitch Kupchak y Jim Buss en los despachos confiando este puesto a un viejo conocido: Magic Johnson será el encargado de devolver el éxito a la glamourosa franquicia como ya hizo durante los años ochenta. De momento ha decidido sacrificar a uno de sus mejores activos como Lou Williams a cambio de Corey Brewer y sobretodo, una ronda de draft de los Rockets. Ahora que ya no se juegan nada, Luke Walton dará minutos y galones a Brandon Ingram durante este último tramo con el fin de que vaya ofreciendo el nivel que se espera de un número dos de draft.

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