J.R. SMITH SE PASA AL LADO OSCURO

Víctor Rodríguez Asensio. @Victor_rdez
Restaban 7 minutos para el final del partido, los Knicks tenían encarrilada la victoria que significaba el 3-0 en la serie frente a Celtics, cuando J.R.Smith propinó un fuerte codazo a Jason Terry, recordándonos, sin necesidad de montar en el Delorean, a aquel jugador que fue en Nueva Orleans y Denver, aquel que pensamos que ya no volvería, pero volvió.


J.R.Smith y los Knicks no han vuelto a ser los mismos desde aquel incidente que le valió una más que justa suspensión en el cuarto partido. La franquicia neoyorquina ha caído en picado, registrando un récord, hasta este momento, de 2 victorias y 4 derrotas. Si tuviésemos que señalar a algún culpable de este bajón ese sería J.R.Smith. El nombrado por la NBA mejor sexto hombre de la temporada demostró que estábamos equivocados ante su supuesta madurez, ante ese cambio de actitud que nos creímos con frases como: 

“Ya no salgo todas las noches por Nueva York ni antes de los partidos”. 

Tras el codazo y la suspensión pudimos ver fotos de sus salidas nocturnas hasta altas horas de la madrugada en clubs de la Gran Manzana como Pink Elephant o el The Griffin y yendo a fiestas de presentación de productos cosméticos de Rihanna. Actos que luego se ven reflejados en el campo y en los números: en los seis partidos post-codazo Smith promedia 13.3 puntos con un paupérrimo 28 % en tiros de campo (26/91), un 27 % en triples (10/37) y 1 asistencia por partido. Números que nada tienen que ver con los 18.1 puntos, 42 % en tiros, 36 % en triples y casi 3 asistencias por partido que le valieron el título de mejor suplente de la temporada. Pero lo importante de estas cifras son las 2 victorias y 4 derrotas que han supuesto para su equipo. Hasta entonces un candidato a alzarse con el título.


El juego de los Knicks desde entonces ha cambiado, ya apenas existe esa conexión de alley oops con Tyson Chandler, la circulación de balón es menos fluida lo que supone que no haya amenaza desde el lado débil del balón y que no se aprovechen los extra pass, el pick and roll de Prigioni y Felton desde la cabeza de la bombilla se ha visto reducido notablemente. Todo esto se resume en un juego en ataque mucho más previsible y en el que se asumen tiros forzados por parte de Melo y Smith, rara vez observamos ya tiros abiertos desde el triple y recordemos que los Knicks han sido el equipo que más triples ha metido en temporada regular.




Esperemos que estas salidas de tono sólo sean un amago de J.R.Smith y que no nos vuelva a recordar a aquel díscolo chaval que fue detenido sin permiso de conducir, aquel que flirteo con el mundo de las drogas y aquel que en junio de 2007 provocó un accidente de tráfico tras saltarse una señal de Stop cuando circulaba casi al doble de la velocidad permitida y en el que desafortunadamente falleció su acompañante y amigo. Los fans de los Knicks quieren tener esperanzas con un jugón como J.R. pero ¿alguien se atreve a volver a confiar en él?

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