LA RACHA DEL ORGULLO


Juan Manuel Alonso Rodríguez. @Juanma340
La racha de los siempre orgullosos verdes ha llegado a su fin. ¿El culpable? unos entonados Hornets al alza y una racha de tiro exterior (22%) y tiro libre penosa (38%). Esta madrugada los Celtics perdieron y dejaron la racha en 6 victorias. Hoy es momento de analizar las causas de esta buena tónica de juego, que llegó justo en el momento en que más lo necesitaban los de Boston. Las claves de esta racha ganadora parecieron ser la entonación en defensa (debida sobre todo a la vuelta de Avery Bradley), la ambición insaciable de los de siempre y lo acertado de las rotaciones de los jugadores menos habituales.

La vuelta de Bradley ha significado algo más que una mejora en lo meramente baloncestístico, la recuperación del «Guard» ha dado confianza al equipo y ha hecho volver a creer al Garden. Doc Rivers ha sabido desde el principio la importancia de Bradley y le ha dado más minutos de los que podría caber esperar para un jugador que llevaba medio año sin pisar las canchas. En total ha jugado 23,7 minutos por partido desde su vuelta, colocándose como el sexto jugador con más tiempo en cancha en las rotaciones, por detrás del ala-pívot Brandon Bass. 

Defensivamente hablando, las mejoras son abismales. La defensa del equipo antes de la llegada de Bradley era la 13ª de la liga encajando 102,1 puntos cada noche. Sin embargo, desde la vuelta de Avery Bradley, el equipo ha reducido esta estadística hasta los 95,9 y esto en tan solo siete partidos.

Sin embargo, la vuelta del joven Bradley no sólo ha supuesto una mejora en la cancha sino también en el banquillo al tener un hombre muy importante en la rotación. Se ha afianzado así un núcleo de «sextos hombres» muy potente y sólido que complementan muy bien las carencias de la edad en sus estrellas. A la buena labor de Doc con las rotaciones en lo que va de temporada, se suma la inclusión de un pilar fundamental . Ahora, Green, el propio Avery, Lee e incluso el novato Sullinger constituyen uno de los banquillos que más juega en la liga (sólo Sullinger con 19,4 baja de los 20 minutos por encuentro). Esto ha permitido que sólo dos jugadores en el equipo superen los 30 minutos porpartido: Rajon Rondo (37,2) y Paul Pierce (33,1), facilitando así la dosificación de jugadores tan importantes como Garnett o el propio Terry que sólo ha superado los 30 minutos de juego en un partido desde la vuelta de Bradley.


Ahora, tras una racha de seis victorias y a pesar del tropezón de esta noche, parecen apaciguadas las aguas del río de los rumores que decían que los Celtics echarían el resto por posibles incorporaciones. Uno de los más sonados ha sido el pívot DeMarcus Cousins, un jugador capaz de todo (tanto fuera como dentro de la cancha), cuya inclusión supondría un riesgo al tenerse que deshacer de algún pilar fundamental. Tal y como van las cosas, un traspaso con DeMarcus implicaría romper el bloque creado por Doc y su cuerpo técnico. Un precio a pagar que sería demasiado caro para un jugador cuyo rendimiento es, noche tras noche, una incógnita. ¿Creéis en estos Celtics? 

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